jueves 5 de mayo de 2011

Celebramos el LUNES DE AGUAS en Madrid.

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A las ocho de la tarde, de este jueves día 5 de mayo, tras el retraso de la Semana Santa y por consiguiente también el Lunes de Aguas, más siendo festivo en Madrid el lunes 2 de mayo, añandiendo los imponderables del fútbol pudimos celebrar esta tradicional merienda salmantina en el salón bajo del Círculo. En estas panorámicas se observa la amplitud del local y los primeros asistentes al evento.










Como viene siendo habitual, según iban llegando socios y amigos de la tierra charra, fueron formando su entrañable grupo de tertulia y reencuentro. Algo propio y normal, como suele ser entre los amigos y familiares, después de un tiempo sin verse en una gran capital tal que es Madrid.










Los amigos del Grupo de Teatro no faltaron a esta cita, pues en su interés por seguir de cerca las actividades del Círculo que les acoge, quisieron participar en esta tradicional merienda. Luego, al final de los postres, hubo intervención del Grupo Coral dirigido por el ilustre monsagreño Tomás Marín.



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Todavía faltaban comensales por llegar, y mientras se formaban las mesas contabilizamos un total de setenta comensales. Para la ocasión, se contaba con la colaboración de la nueva empresa que lleva el servicio de Cafetería y Restaurante del Círculo Salmantino en Madrid.










Según se puede observar en esta acto social, como tantos otros que celebra el Círculo Salmantino en Madrid, los asistentes lucen sonrientes al redactor de este Blog. Desde estas sencillas líneas, nuestra gratitud a todos por facilitarnos la labor del presente reportaje.










Igual que en ocasiones anteriores, el Presidente del Círculo, don Luis Sánchez González, tuvo unas amables palabras de bienvenida a los asistentes. Al propio tiempo informó brevemente de la nueva andadura del Club Social, donde el número de socios activos se sigue manteniendo en el mismo nivel de años anteriores.










Conviene dejar anotado, entre otros muchos detalles, las atenciones recibidas por parte de los socios que han organizado esta tradicional merienda. Una importante, la gestión de compra de suficientes hornazos en la serrana localidad de El Bodón, en el campo charro, muy cerca de Ciudad Rodrigo. Ricas viandas, así como las perronillas de postre que pudimos degustar.










No he comentado, siguiendo con las viandas recibidas, lo reconfortante que nos resultó un consomé de entrada; la exquisita tortilla de patatas, de tan profunda raíz española, y también refrescantes ensaladas ofrecidas a los comensales con tal de facilitar la buena digestión de los típicos productos chacineros de la provincia salmantina.










Además, antes de levantar los manteles, según se iban terminando las viandas y el vino de Rioja, cervezas, refrescos y demás bebidas servidas a comensales, el mejor postre consistió en una amenizado concierto de canciones populares de la tierra charra. Dirigió el director de la revista humorística ZASCA, nuestro ilustre monsagrés Tomás Marín Manchado.










Se puede observar, en la sonrisa de nuestros amigos, socios y paisanos oriundos de la Tierra de Salamanca, que el concierto fue muy del agrado de la concurrencia. Por lo cual, como era de esperar al final de la actuación coral tanto sus componentes como su director fueron ovacionados.





























Antes de la despedida, mientras que en la oficina se terminaban de hacer la contabilidad del día, el grupo Coral terminó las interpretaciones anunciadas. Y como parecía no tener ganas los asistentes en dejar tan grato ambiente, de nuevo Tomás Marín nos regaló unos buenos instantes con su buen recitar espigando entre los clásicos versos de Gabriel y Galán.










Desde estas líneas, nuestra gratitud a todos quienes asistieron para acompañarnos en esta costumbre tan entrañable del Lune de Aguas. Celebración familiar en el campo charro, y amistosa entre quienes nos encontramos lejos de la provincia helmántica.

A quienes tuvieron la coincidencia de viajar en grupo con este redactor, regresando en Metro al lugar de residencia capitalina, agradecer también el atrevimiento de cantar dentro de la estación de San Bernardo, a modo de fraternal despedida, ese popular cante de ronda castellana: Esta noche ha llovido, mañana hay barro... siendo esta última interpretación aplaudida por viajeros con quienes nos encontramos en los pasillos del tren metropolitano.
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